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Sobre la historia permanente del cine

23-06-2021 16:26

Sobre la historia permanente del cine

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La línea consta de un número infinito de puntos;

el plano, de un número infinito de líneas;

el hipervolumen, de un número infinito de volúmenes…

El libro de arena, Jorge Luis Borges.

 

 

Sucedió en el verano del 2021, después de la pandemia. Sucedió en una ciudad pequeña, a orillas del mar, en el norte, mientras poco a poco se abrían las fronteras y la velocidad volvía a tomarlo todo. Hubo un cine que siguió programando películas de todos los tiempos como respuesta a todo lo que había sucedido. Un cine que siguió programando una historia permanente del cine donde épocas, títulos y directoras se mezclaban con esa libertad única que da el verano. Un orden extraño donde personajes, diálogos, músicas, comienzos y finales se mezclaban en un juego de ecos y correspondencias del que derivó un sentimiento estival de refugio. De luz y de refugio. “Un verano mágico”, se pudo leer en una postal enviada desde San Sebastián a Bruselas.

A pesar de los meses de encierro, a pesar de la ola de calor que lanzó a la gente a las playas, la sala de cine de Tabakalera programó en el verano del 2021 uno de sus programas que más recuerdos provocó. “El cine provoca recuerdos, sí”, eso lo sabían bien quienes visitaban su sala: los asiduos, las espectadoras ocasionales, almas y turistas de paso, o quienes organizaban la semana tomando esa programación como referencia para su calendario.

Hubo una teoría que se escuchó en alguna de las noches de vuelta a casa desde la sala: con el mar en calma y el recuerdo de las imágenes aún en la retina y en el corazón, alguien dijo que la suma de todos los visionados y recuerdos de las películas vistas en la sala de Tabakalera durante aquel verano era equivalente a un viaje al centro de la tierra. Esa fue la expresión que utilizó: “Viaje al centro de la tierra”. Hubo quien llevó la teoría más lejos y dijo que la suma de esas experiencias era equivalente a la vida. La vida en el verano del 2021 en las calles de una ciudad llamada San Sebastián.

La velocidad volvió al mundo. Las discusiones sobre el futuro del cine recuperaron muy pronto ese lugar absurdo donde se citaban en modo cacatúa los nombres de plataformas digitales y canales de televisión, como si hubiera algo de verdad y conocimiento en ello. Todo se resolvía en peleas virtuales que siempre -y no es casualidad- olvidaban hablar de las películas. La nueva vida volvió muy pronto a ser la vida de siempre.

Pero quedó un programa. Y algunos lo recordaron durante años. No porque fuera infalible, no, no es esa la función del cine. Sino por su capacidad de atravesar sus vidas de verano. Sus tardes y sus noches. Los rastros de esa experiencia se pueden encontrar un postales privadas. En mensajes de texto. En notas de audio. En mails escritos de madrugada. En conversaciones escuchadas en estaciones de tren. En cartas. En llamadas de teléfono. En notas guardadas como separadores de libros. En miradas y frases que cambiaron algunas vidas y las hicieron mas dichosas y plenas. Hubo incluso un texto con forma de poema que recogió uno tras otro los títulos como si fueran una única canción. Dicen que sonaba algo así:

Nazarín, Luis Buñuel, México, 1958 / Un día volveré (Paris Blues), Martin Ritt, EUA, 1961 / Corpo celeste, Alice Rohrwacher, Italia, 2011 / Good Bye, Dragon Inn, Tsai Ming-liang, Taiwán, 2003 / Rufufú, Mario Monicelli, Italia, 1958 / Círculo rojo, Jean Pierre Melville, Francia, 1970 / The Straight Story (Una historia verdadera), David Lynch, EUA, 1999 / Nuages: Lettres à mon fils, Marion Hänsel, Alemania, 2001, 76' / Zumiriki, Oskar Alegria, España, 2019 / D’Est, Chantal Akerman, Bélgica, 1993 / La noche, Michelangelo Antonioni, Italia, 1961 / Autour de minuit (Round Midnight), Bertrand Tavernier, Francia, 1986 / All night long, Basil Dearden, Reino Unido, 1962 / Fando y Lis, Alejandro Jodorowsky, México, 1968 / Sweet smell of success, Alexander Mackendrick, EUA, 1954 / Au pan coupé, Guy Gilles, Francia, 1968 / Frágil Como o Mundo, Rita Azevedo Gomes, Portugal, 2002 / Le meraviglie, Alice Rohrwacher, Italia, 2014 / Rosetta, Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne, Bélgica, 1999 / Sweet Movie, Dusan Makavejev, Canadá, 1974 / Los ambiciosos (La Fièvre monte à El Pao), Luis Buñuel, Francia-México, 1959 / Blast of Silence, Allen Baron, EUA, 1961 / A New Leaf, Elaine May, EUA, 1971 / La joven, Luis Buñuel, México-EUA, 1960 / The Heartbreak Kid, Elaine May, EUA, 1972 / Master and Commander: The Far Side of the World, Peter Weir, EUA, 2003 / Lazzaro felice, Alice Rohrwacher, Italia, 2018 / Malmkrog, Cristi Puiu, Rumanía, 2020 / The Savage Eye, Joseph Strick, Ben Maddow, Sidney Meyers, EUA, 1960 / Anunciaron tormenta, Javier Fernández Vázquez, España, 2020

Fotografía: Barbara Bexley recién llegada a la ciudad. The savage eye, 1960

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